Las exigencias de la transición energética mundial están impulsando una demanda sin precedentes de cobre, un metal considerado estratégico para la fabricación de vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento de energía e infraestructura de transmisión. En este contexto, el Perú se encuentra ante una oportunidad histórica gracias a su posición como tercer productor mundial del mineral y a la importante cartera de proyectos que mantiene en desarrollo. El país produce más de 2.7 millones de toneladas de cobre y concentra el 8.7% de las reservas globales.