Luego de escuchar con expectativa a Jorge Nieto aquel viernes 5 de junio, en la víspera de la segunda vuelta electoral, un iracundo Roberto Sánchez notó que el excandidato presidencial no sería un aliado y que había que responder a lo que consideró un “terruqueo”. Sánchez midió consecuencias políticas y, según fuentes consultadas por Perú21, ordenó a su alfil legal, el exfiscal José Domingo Pérez, preparar una respuesta contundente que llevara a Nieto ante los tribunales. Hasta ese momento, en Juntos por el Perú (JPP) esperaban contar con el apoyo del líder del Partido del Buen Gobierno (PBG). Como deslizó Pérez en entrevistas posteriores, en JPP barajaron incluso nombrar a Nieto como premier a cambio de su respaldo. El reparo en JPP estaba en que el político de centro tuviera más protagonismo que Sánchez en un eventual mandato de izquierda. Pero sus declaraciones con el streamer Curwen, donde dijo que Sánchez mentía al no aceptar la presencia del brazo terrorista Movadef en JPP, echaron por los suelos cualquier acercamiento. De acuerdo con las fuentes, Sánchez Palomino, entonces le pidió a Pérez que grabara cuatro videos anunciando la querella contra Nieto Montesinos, para así elegir el que finalmente fue difundido en las redes sociales del partido: uno en el que Pérez Gómez salió en tono amenazante a anunciar persecución penal como si aún estuviera en el Ministerio Público. (Edición domingo).