Tras una sesión a puertas cerradas, el pleno del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) declaró ayer infundadas las dos apelaciones presentadas por Juntos por el Perú (JP) para invalidar 2.398 mesas de votación –1.751 en Lima y 647 en Estados Unidos– bajo la causal de fraude electoral. La decisión se produjo luego de que la agrupación admitiera en una audiencia virtual que no contaba con medios probatorios para sustentar la acusación. En la sesión, el partido buscaba dejar sin efecto las resoluciones emitidas por los Jurados Electorales Especiales (JEE) que declararon improcedentes los pedidos de nulidad para anular las mesas en la capital y el exterior. Roy Mendoza y Marco Zevallos, acreditados como abogados de la agrupación, estuvieron a cargo de la defensa del caso. Según expusieron, en el caso de Lima los únicos medios probatorios ofrecidos consistían en “análisis estadísticos” elaborados por la propia agrupación. Respecto al voto en el extranjero, aludieron a supuestas “modificaciones de la normativa electoral” efectuadas por la ONPE a pocos días de la segunda vuelta presidencial, las cuales, a su juicio, habrían afectado los votos y el traslado de las actas al Perú. (Edición sábado).