El fin de los retiros de los fondos de AFP, denominados extraordinarios pero que se aprueban casi todos los años, podría llegar pronto si los participantes del sistema de pensiones, como parece probable, acercan posiciones con las nuevas autoridades para zanjar este y otros problemas acuciantes para el mercado previsional. Las partes involucradas apuntarían a ese objetivo, al evaluar, por consenso, lo perniciosos que han sido estos procesos, como el último, que dejó a ocho de cada 10 afiliados a las AFP con menos de S/ 5,500 en su fondo para la jubilación, muchos de los que no tendrán acceso a una pensión mínima. Además de esta brecha, que es quizás la más álgida porque los retiros, a la larga, concluirán en un drama social con millones de peruanos sin ingresos en la vejez, hay otros efectos concomitantes como que el Sistema Privado de Pensiones se ha reducido y los fondos bajo administración son menores que todo lo que salió a raíz de leyes aprobadas por el Congreso, sin oposición del Ejecutivo (S/ 139,000 millones). Con un mercado contraído, la competencia no se aviva porque el sistema requiere de reglas estables y que no haya los retiros de los fondos, manifestó el gerente general de AFP Habitat, Mariano Álvarez. “El negocio se está achicando y es imposible (para un nuevo y potencial interesado en ingresar al mercado previsional local) invertir a largo plazo”, afirmó.