Conforme avanza el conteo electoral, bancos de inversión y locales están perfilando un norte que podría inclinar al mercado cambiario local hacia una dirección imprevista hasta hace una semana. El escrutinio de la ONPE continúa y, hasta ahora es encabezado por Roberto Sánchez de Juntos por el Perú (JP), seguido muy de cerca por Keiko Fujimori (Fuerza Popular). Si bien hay una clara distancia ideológica entre ambos –el, socialista que busca cambiar el capítulo económico de la Constitución para darle un cariz más estatal; y ella, defensora del modelo que instituyó su padre en los 90–, la brecha en los escrutinios es mucho menor. Apenas 0.2% de votos separan al izquierdista de la liberal y esa estrechez no cambiaría mucho hasta la proclamación del ganador por parte del JNE, aún a mediados de julio, según lo han anticipado Datum e Ipsos. Lo que sí podría modificarse es la posición final de uno y otro. Esto es lo que gerentes de bancos y gestoras de fondos prevén, según adelantó Gestión. Esa presunción del mercado, cada vez más asentada, provocó que ayer predominara una amplia oferta de dólares de extranjeros, bancos y corporaciones, lo que aceleró la caída de esa moneda. El lunes, por esta misma razón, bajó desde un nivel máximo de S/ 3.524 a S/ 3.434. Ayer, en medio de abultadas ventas, la divisa descendió hasta un mínimo de S/ 3.345, momento en el que el BCR consideró que la volatilidad a la baja era excesiva e intervino, por primera vez desde enero, mediante la compra al contado de US$ 245 millones, además de la colocación de instrumentos derivados por S/ 320 millones. Así, contuvo al dólar, que cerró la sesión en S/ 3.392, su menor nivel en dos meses.