La jornada postelectoral de Keiko Fujimori (Fuerza Popular) transcurrió ayer entre coordinaciones internas y reportes, mientras el país sigue pendiente de los avances de los resultados oficiales de la ONPE. La candidata presidencial acudió a su local de campaña en el distrito de San Isidro. Desde allí, supervisó el trabajo del equipo de personeros encargado de realizar un conteo paralelo de los votos. Previamente había declarado lo siguiente desde las inmediaciones de su casa, en San Borja: “Hago un llamado a que los personeros –ya no los de mesa, sino los personeros legales, de los cuales tenemos más de 100 desplegados en todo el Perú– van a tener que pelear, analizar, cada una de estas actas. Vamos a tener que esperar y respetar los resultados, sea cual sea el ganador”. Fujimori también mandó una señal de reconciliación política, al asegurar que “el resultado, sin duda, muestra una gran división de los peruanos, pero nos corresponde a ambos partidos políticos y a todos sus dirigentes empezar, luego del resultado final, a tender los puentes correspondientes”.