La segunda vuelta electoral se ha consumado. El foco ahora, entonces, debe estar en exigir acciones concretas a lo largo de los próximos cinco años para superar varios retos, entre ellos, romper el techo de un país que no logra crecer más de 3.5%; atraer más inversión privada; generar más empleo de calidad, mientras el subempleo y la informalidad pierdan espacio; reducir con más celeridad la pobreza; entre otros pendientes. El esfuerzo del nuevo Gobierno, además, no es menor: según cifras preliminares del Censo 2025, en el país hay 34.2 millones de personas, con un índice de envejecimiento de 65.2 (número de personas de 60 años a más por cada 100 niños de 0 a 14 años). Asegurar un futuro para una población que envejece cada vez más también debe estar en la agenda.