El prolongado conflicto en Medio Oriente y la disrupción del estrecho de Ormuz podría trasladar nuevas presiones sobre la economía peruana a través del encarecimiento de los combustibles, el transporte y los alimentos, advirtió Moody's. Aunque el país tiene una exposición limitada al suministro energético de esa región, la calificadora señala que los efectos indirectos del shock petrolero podrían sentirse en los precios internos. Según el informe, el principal riesgo proviene de los mayores costos de la energía.