"Mentiroso compulsivo”, le ha respondido con probada certeza el exministro de Economía Luis Miguel Castilla al candidato presidencial de Juntos Por el Perú, que en el último debate sumó algunas mentiras más a su embustera campaña. Roberto Sánchez, el congresista que se disfraza del golpista Pedro Castillo para intentar llegar a Palacio, ha vuelto a ser desmentido. Sus falsedades han sido rebatidas rápidamente a lo largo de la campaña y su credibilidad va quedando por los suelos. Como el sombrero chotano que yació en el piso el último domingo, a un lado de la sala de debates, sin que nadie de su equipo técnico -en aquel momento Pedro Francke y Manuel Rodríguez Cuadros- se atreva a sostenerlo mientras su candidato presidencial exponía sus propuestas. Sánchez no solo atribuyó a Castilla la falsa declaración de que Pedro Francke, integrante del primer gabinete castillista, fue el mejor ministro de Economía de los últimos tiempos -palabras que el extitular del MEF señala que fueron utilizadas de manera incorrecta y por las que señaló: “Hemos presenciado a un mentiroso compulsivo”-, sino que, además, en una parte del debate calificó de “impecable” su paso al frente del Mincetur durante su gestión en el gobierno del golpista.