El exvicepresidente del Banco Central de Reserva y presidente del IPE, Miguel Palomino, cuestiona las afirmaciones de Pedro Francke sobre su desempeño al frente del Ministerio de Economía. Sostiene que el crecimiento de la inversión privada y la mejora de las cuentas fiscales durante ese periodo respondieron principalmente a factores externos y al rebote pospandemia, más que a decisiones de política económica. Existe la creencia de que no importa si gana Sánchez, porque no le van a permitir cumplir con sus radicales propuestas. Esa es una creencia peligrosa, porque el poder que ostenta un presidente sobre el aparato estatal es inmenso. En los últimos años, con sucesivas gestiones de izquierda, desde Castillo hasta Balcázar, la administración pública ha sufrido una altísima y absurda rotación en los puestos clave. ¿Acaso fue por culpa del Congreso? El Parlamento censuró a algunos ministros, pero la rotación en los gabinetes fue decisión del presidente. El mantienen la facultad exclusiva de designar a altos funcionarios clave; por lo tanto, un mandatario radical o incompetente tiene un enorme margen para capturar las instituciones y paralizar el país desde el primer día.