FUJIMORI Y SÁNCHEZ PRIORIZAN EL INTERCAMBIO DE CUESTIONAMIENTOS
1 de junio de 2026

Una hora antes de que se inicie el primer y único debate presidencial de segunda vuelta entre Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), ambos llegaron al Centro de Convenciones de Lima, en San Borja. La ex primera dama lo hizo junto a su equipo técnico –una de las sorpresas fue Jean Ferrari, exadministrador de Universitario y actual gerente general de fútbol de la FPF–, mientras el congresista lo hizo con su familia, pero también aliados políticos –entre ellos, el excandidato presidencial Alfonso López Chau (Ahora Nación) y el exministro de Trabajo Alejandro Salas, afiliado a Perú Primero, partido del encarcelado exmandatario Martín Vizcarra–. La polémica entre Fujimori y Sánchez, dividida en bloques temáticos [ver págs. 4 y 5], estuvo marcada por un cruce de acusaciones. El candidato de JP cuestionó al partido de su rival por respaldar en el Congreso una serie de leyes llamadas "procrimen" y complicar así la lucha contra la inseguridad. La postulante de FP puso en duda la capacidad de su oponente de hablar sobre el fortalecimiento de la PNP cuando tiene como aliado a Antauro Humala, "un asesino de policías" en el `andahuaylazo' del 2005 al que anunció en un mitin como líder de la lucha contra el crimen. En respuesta, el legislador de izquierda evitó, una vez más, marcar distancia del etnocacerista y solo señaló que rechaza "la violencia venga de donde venga".