Antauro Humala ha normalizado el insulto en cada uno de sus incendiarios y violentos discursos. Acostumbrado al golpe bajo, el hoy socio político del candidato de Juntos Por el Perú, Roberto Sánchez, opina insultando a quien mejor le parezca, amenaza que le va a robar la propiedad a la gente, intimida con desatar el desorden social y con fusilar a los corruptos. Pero cuando desde el humor le cantan algunas verdades, el etnocacerista patea el tablero y envía cartas notariales amenazando con denuncias y demandas. Humala, que no hace reír a nadie y que ha sido sentenciado a prisión por el asesinato de cuatro policías en el Andahuaylazo, ha amenazado con denunciar al comediante Carlos Álvarez por difamación agravada.