La minería ilegal en el Perú se ha convertido en un fenómeno que no solo afecta la economía y el medio ambiente, sino que también genera graves vulneraciones a los derechos humanos, fortalece redes criminales y pone en riesgo la gobernanza democrática del país, advirtió Nicolás Zevallos Trigoso, director de Asuntos Públicos del Instituto de Criminología y Estudios sobre la Violencia. Durante la XVI edición del Encuentro Internacional de Minería, el especialista sostuvo que las actividades vinculadas a la minería no legal han generado entornos de violencia cotidiana que afectan directamente a trabajadores, familias y comunidades enteras. “Hay condiciones que están asociadas a la misma práctica extractiva, pero también una serie de elementos criminales como amenazas, extorsiones, secuestros y asaltos que son parte, lamentablemente, del día a día de estos espacios de trabajo”, afirmó en declaraciones a la Agencia Andina.