"NI DE PORTERO"
27 de mayo de 2026

El lunes, Antauro Humala convocó una conferencia de prensa en su autodenominado "cuartel etnonacionalista" para atacar a Pedro Francke, economista y figura central del equipo técnico de Roberto Sánchez. Lo llamó "un individuo que solo se representa a sí mismo" y cuestionó que el exministro de Economía durante el gobierno de Pedro Castillo respaldara a Julio Velarde, al frente del Banco Central de Reserva del Perú. Humala respondía así a las críticas que Francke le había lanzado días antes, cuando lo calificó de tener ideas "locas, absurdas y violentas", y le pidió que se fuera a su casa. El cabecilla del sangriento `andahuaylazo', que acabó con cuatro policías muertos, dijo, además, que, de los dos millones de votos que obtuvo Juntos por el Perú en primera vuelta, un millón son suyos. Al día siguiente, consultado sobre el episodio, Roberto Sánchez no defendió a Francke. No condenó el ataque. Calificó las palabras de Humala sobre los votos como "excesivas", dijo que "son opiniones y se respetan", y añadió, con una ligereza que debería inquietar, que, "así sea un votito de aquí o de allá, se agradece". En otras palabras: Sánchez agradeció los votos de quien acaba de atacar públicamente al encargado del área económica de su propio equipo técnico. Es difícil imaginar una señal más clara de quién manda en esa alianza y quién obedece.