Entrevista a Diego Ortega, presidente del Simposio - XVI Encuentro Internacional de Minería. ¿Cuál es el foco del Simposio en esta nueva edición bianual? El foco de esta edición está en poner a la minería en el centro de una conversación mucho más amplia sobre el futuro del país. No es solo un evento sectorial, sino un espacio para entender cómo el Perú puede aprovechar el momento global y convertir sus recursos en competitividad y desarrollo. No será solamente un evento sectorial. ¿En ese sentido, cuál es la agenda? La agenda está diseñada para conectar las grandes tendencias -como la transición energética, los minerales críticos y la nueva geopolítica- con los desafíos internos del país en inversión, institucionalidad y crecimiento. Además, hay un énfasis claro en una minería que no opera aislada, sino integrada con otros sectores y con el territorio. Por eso, el Simposio busca contribuir a una visión compartida de largo plazo, alineada con su lema: una minería que integra, construye el presente y transforma el futuro. ¿Cuáles son los riesgos para la minería a nivel local? El contexto externo es claramente favorable al Perú, pero los principales riesgos están en casa. Persisten desafíos vinculados a la predictibilidad de las reglas, la fragmentación institucional y la complejidad de los procesos para sacar adelante proyectos mineros. Tenemos una cartera con 65 proyectos por desarrollar que supera los US$ 63 mil millones, además de 80 proyectos en la cartera de exploración que superan los US$ 700 millones y que está en espera de dimensionarse. Es relevante para el país promover la minería y prestar atención a su competitividad.