Bolivia cumplió veinte años de un experimento económico que prometía soberanía, justicia social y riqueza nacional. El resultado es, en cambio, una economía que el Fondo Monetario Internacional (FMI) clasifica con riesgo soberano alto, una deuda pública equivalente al 95% del Producto Bruto Interno (PBI) y reservas internacionales que al cierre de 2024 apenas cubrían dos meses de importaciones, según el informe del organismo publicado en junio de 2025. Roberto Sánchez, candidato presidencial de Juntos por el Perú, propone para el Perú las medidas que ese país andino adoptó desde el 2006 bajo el gobierno de Evo Morales. El plan de gobierno de Juntos por el Perú sostiene que "el Estado reservará para la gestión directa los recursos energéticos, productivos y estratégicos, para la viabilidad de la nación peruana: gas, petróleo, agua, bosques, energía, mares, espacio aéreo, puertos". Bolivia asumió ese mismo principio con la nacionalización de los hidrocarburos del 1 de mayo de 2006.