El avance del narcotráfico, la minería ilegal y las redes criminales transnacionales está transformando la selva amazónica en uno de los territorios más disputados del país, según plantea un reciente estudio. Mientras crece la violencia y se acelera la destrucción ambiental, comunidades indígenas y gobiernos enfrentan una batalla que podría definir el futuro climático y económico del Perú. Nuestra selva tropical enfrenta una amenaza que ya no proviene únicamente de la tala o de la expansión agroindustrial. Este miércoles, organizaciones criminales están convirtiendo vastas zonas de la Amazonía en corredores estratégicos para el narcotráfico, la minería ilegal y el tráfico de recursos naturales, en medio de una débil presencia estatal y una creciente violencia territorial. La alerta fue planteada por Aidesep, Orau, el Instituto del Bien Común, ProPurús, Amazon Watch y Ricardo Soberón, expresidente ejecutivo de Devida, quienes advierten que el Perú enfrenta un punto crítico ante la expansión del narcotráfico, la minería ilegal y otras economías ilícitas en la Amazonía.