LA INSOPORTABLE INEFICIENCIA DEL ESTADO
25 de mayo de 2026

Por David Tuesta, presidente del Consejo Privado de Competitividad. Para millones de peruanos, el Estado se ha convertido en una experiencia cotidiana de frustración. El drama del ciudadano peruano no es abstracto sino real. La sensación permanente de que el Estado consume enormes recursos, pero devuelve resultados cada vez más pobres. En economía, una función de producción combina capital, trabajo y productividad. Lo mismo ocurre con el Estado. El sector público utiliza presupuesto, infraestructura y trabajadores para producir seguridad, educación, salud, justicia y servicios públicos. Y el problema en esta función de producción estatal está en la productividad con la que esos recursos terminan generando un pobre bienestar para la población. Parte del deterioro proviene de la erosión progresiva de la meritocracia y las capacidades técnicas dentro del aparato público. En educación, por ejemplo, menos del 30% de postulantes aprobó la evaluación nacional para ingresar a la Carrera Pública Magisterial 2024, reflejando enormes brechas acumuladas. Sin embargo, en lugar de fortalecer exigencias y profesionalización, el debate político suele orientarse hacia flexibilizaciones y menor rigurosidad en los sistemas de evaluación, mientras el sueldo docente creció más de 100% en el último quinquenio. Pero el problema también tiene un fuerte componente organizacional. El proceso de descentralización, aunque necesario en muchos aspectos, terminó fragmentando excesivamente capacidades, funciones y responsabilidades sin construir previamente suficiente capacidad técnica en gobiernos subnacionales. El resultado ha sido una pérdida significativa de productividad estatal: más niveles de decisión, mayor dispersión burocrática, menor coordinación y crecientes problemas de ejecución y supervisión.

  • [El Comercio,Pág. 12]
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