¿Y SI REPETIMOS EL 2025?
24 de mayo de 2026

Por Diego Macera, director del Instituto Peruano de Economía (IPE). Nadie diría que el 2025 fue un año espectacular en términos económicos para el Perú. Expresiones celebratorias de tal calibre las dejamos para la nostalgia del período 2004-2014, cuando la producción crecía por encima del 6% en promedio sin despeinarse. Ahora, con 3,4% de expansión del PBI en el 2025 -más de un punto porcentual por encima del promedio de crecimiento de Latinoamérica- ciertamente tampoco fue un año malo. A punta de incompetencia, volatilidad política y autosabotaje, nos encargamos de limitar el impacto del empujón extra que nos dieron los altísimos precios de los minerales. Podría haber sido un año mucho mejor dado el escenario externo, o mucho peor dada nuestra afición local a cambiar autoridades cada seis meses. Así, visto por encima, uno podría verse tentado a concluir que fue un año “normal nomás”. Pero eso lo hace, de hecho, interesante de analizar. En particular, algún curioso podría preguntarse qué sucedería si se mantiene la misma velocidad económica del 2025 en diferentes variables por, digamos, una década. En la medida en que a primera vista no fue un año notable, ni para un lado ni para el otro, el ejercicio parece razonable. Además, la base de comparación, el 2024, tampoco fue un año fuera de serie, lo que hace más robusto o consistente el crecimiento interanual del año pasado. Usar el 2021, por ejemplo, un año de rebote post pandemia, no tendría mucho sentido. (Edición domingo).