Una de las recientes y más excéntricas propuestas de campaña de Roberto Sánchez, candidato presidencial de Juntos por el Perú, consiste en aumentar el salario mínimo a S/1,500.Según el postulante, hay “viabilidad técnica, factibilidad económica y presupuestaria” para sustentarlo. Correo dialogó al respecto con el exministro de Economía y Finanzas Luis Miguel Castilla, quien no dudó en calificar el planteamiento como “populista”. ¿Qué opinión le merece su plan de gobierno? El plan económico, publicado en la página web del Jurado Nacional de Elecciones, sería nefasto para la economía peruana. Lo que postula, el estatismo, subordinar al Banco Central de la Reserva al poder político, nacionalizar proyectos extractivos, desconocer contratos, ampliar las empresas públicas, etc., son recetas para ahuyentar la inversión y retroceder. Eso se aplicó en países como Venezuela, donde empobrecieron a un país y, con ello, se expulsó a una gran masa de gente; y Bolivia, que está en una crisis que el nuevo gobierno no logra resolver. La izquierda nuestra no ha innovado ni un ápice y sigue con las mismas políticas de hace treinta años, como si el mundo no hubiese cambiado, y desconociendo el impacto positivo que ha tenido nuestro modelo económico. Obviamente, falta hacer que toda la población sea partícipe de ello y, para eso, está el gasto público y otros instrumentos de política pública. (Edición domingo).