CLANES FAMILIARES BUSCARÍAN APODERARSE DE JUNTOS POR EL PERÚ EN LAMBAYEQUE
22 de mayo de 2026

El discurso de la izquierda en el Perú siempre ha tenido una palabra de cabecera: democratización. Se habla de romper monopolios, de abrir espacios públicos al pueblo y de acabar con viejas argollas coloniales o empresariales que capturan el poder. Sin embargo, cuando se revisa con lupa la interna de los partidos que enarbolan estas banderas, el panorama suele parecerse más a una junta de accionistas familiar. El ejemplo más fresco y preocupante de esta contradicción se estaría cocinando en Lambayeque, con Juntos Por el Perú (JPP), región a la que llegará este sábado el candidato presidencial Roberto Sánchez. Y es que, a diferencia de otras agrupaciones que, por falta de afiliados, a duras penas han logrado completar y presentar sus listas para las elecciones internas en la región, en el partido del también congresista, las listas de candidatos y el control de los comités partidarios han comenzado a mostrar un patrón inconfundible: la presencia sistemática de padres, hijos, hermanos y parientes directos copando las opciones electorales. Para entender lo que ocurre en las provincias de Chiclayo, Lambayeque o Ferreñafe, no hace falta mirar muy lejos; basta con observar la cúspide de la organización, por ejemplo, al hermanísimo William Ricardo Sánchez Palomino quien ha fungido como presidente del Comité Electoral Nacional del partido. Cuando el responsable de fiscalizar los ingresos y armar los padrones nacionales es el hermano del candidato presidencial, el principio de transparencia se convierte en un chiste de mesa dominical.