Keiko Fujimori llegó esta vez hasta San Juan de Lurigancho. Allí, desde un sector del A.H. El Rosal, la candidata de Fuerza Popular prometió una lucha frontal contra la criminalidad. “Tengo los pantalones bien puestos para luchar contra la delincuencia”, dijo la aspirante presidencial, reiterando que implementará una política integral en seguridad ciudadana. La candidata, además, ha marcado distancia de quienes le atribuyen responsabilidad política en los últimos años y ha recordado que no ha sido gobierno aún. “Me echan la culpa de todo, Keiko tiene la culpa, y no he sido presidenta, todavía, los otros han gobernado. De mí han tratado de colgarse de mis faldas, de mí han tratado siempre de insultarme, pero quiero decirles una cosa: yo no le hago caso a los insultos, que se peleen con mi mano”, dijo. Fujimori, además, reiteró que de salir elegida replicará las cosas buenas del gobierno de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, y que corregirá lo que se hizo mal.