CASTILLO Y EL SOMBRERO QUE TOCÓ FONDO
22 de mayo de 2026

No serían pocas las graves consecuencias que afrontaría el país ante un eventual gobierno de Roberto Sánchez. El candidato presidencial de Juntos por el Perú enarbola no solo ideas de izquierda semejantes a las de Pedro Castillo, sentenciado expresidente, en la campaña del 2021. También apuesta por replicar el mandato del exdignatario que culminó con cifras deplorables en materia económica, pobreza e inflación. Al asumir el cargo en julio del 2021, Castillo encontró al país en vías de recuperación tras la crisis sanitaria del COVID-19. En el primer trimestre del año, el PBI ya casi había regresado a su nivel prepandemia. La reactivación de la inversión privada y pública, junto al alza en el precio del cobre y otros, así como un mayor consumo, constituían un potencial de mejora. La situación, sin embargo, se agravaría con la inestabilidad política ocasionada por el gobierno. A solo cuatro meses de iniciar su gestión, el entonces jefe de Estado protagonizó su primer escándalo periodístico. El caso Sarratea, llamado así por una vivienda ubicada en dicho pasaje en el distrito de Breña, expuso un despacho presidencial clandestino y paralelo al de Palacio de Gobierno.

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