La diferencia entre Fujimori y Sánchez es de 4 puntos porcentuales. Considerando el margen de error de ±2.8%, la ventaja existe, pero no es completamente sólida, según la encuesta de CIT. La elección todavía podría estar abierta, especialmente por el alto voto blanco/viciado. El 24% de voto blanco/viciado es muy alto. Esto refleja rechazo, indecisión o desencanto con las opciones disponibles. En una segunda vuelta, ese grupo puede ser decisivo si una parte cambia su voto. Por regiones, se observa una fuerte división territorial. Keiko Fujimori lidera ampliamente en Lima con 60%, mientras Roberto Sánchez tiene mayor fortaleza en el sur, donde alcanza 54.7%.