Mientras el candidato presidencial Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) intenta presentarse como una figura impoluta frente a sus adversarios políticos, de cara a la segunda vuelta, en su entorno más próximo orbitan personajes con un historial caracterizado por denuncias, polémicas e investigaciones. La mayoría participa activamente en eventos proselitistas y actividades de campaña. En este núcleo destacan su hermano William Sánchez Palomino; el sacerdote Luis Alejandro Bazalar García; el secretario nacional de Frente Único y Asuntos Electorales, Walter Flores Choco; y el representante regional de Lima de JP, Martín Quiroz Vásquez. La mayoría tiene alguna denuncia en su haber o sencillamente implicados en indagaciones de la fiscalía. Detrás de esta parrilla de `compañeros', se encuentra también un dirigente al que Sánchez siempre escucha antes de tomar cualquier decisión. Su nombre es Ernesto Zunini, actual secretario general de JP y uno de los principales voceros del partido político, según fuentes de El Comercio. El primero de esta lista es William Sánchez Palomino. Estuvo implicado en una investigación fiscal –en la que también figura su hermano Roberto– por haber declarado información falsa ante la ONPE sobre aportes de campaña entre el 2018 y 2020. De acuerdo con la fiscalía, abrió una cuenta bancaria con el propósito de recibir aportes por hasta S/204.951,36, fondos que debieron haber sido declarados ante la ONPE, pero que no fueron reportados.