Un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Stanford sobre los comicios electorales celebrados el pasado 12 de abril concluyó que en las elecciones presidenciales no hubo fraude. Según los resultados que fueron elaborados estadísticamente, “las deficiencias logísticas y la apertura tardía de mesas de votación durante la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 12 de abril de 2026 redujeron la participación electoral en Lima Metropolitana, pero no alteraron el orden del segundo lugar que clasifica al balotaje”. El documento fue presentado bajo el formato de amicus curiae ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). La investigación aborda la impugnación presentada por el candidato presidencial de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, quien viene sosteniendo desde que se dieron los resultados, que los problemas de distribución del material impidieron el voto de cientos de miles de ciudadanos, modificando el resultado a favor del candidato de Juntos Por el Perú, Roberto Sánchez. “Las estimaciones del efecto reducirían el margen final entre Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga en entre 5,000 y 5,700 votos, bajo especificaciones causalmente bien identificadas. Es decir, si no hubieran habido aperturas tardías extraordinarias, la diferencia final entre los candidatos hubiera sido entre 15,510 y 16,210 a favor de Roberto Sánchez”, detallaron.