LA AUTONOMÍA DEL BCR
19 de mayo de 2026

Anahí Durand, vocera de Juntos Por el Perú, ha anunciado conversaciones con Oscar Dancourt y Alfonso López-Chau como cartas para el Banco Central de Reserva (BCR). El propósito, todo hace indicar, sería cambiar de todas maneras a Julio Velarde pese a que en los últimos días el candidato ha intentado suavizar su discurso. Recordemos si no lo que no hace mucho dijo el congresista y candidato presidencial de JPP sobre Julio Velarde: “En nuestro primer día de gobierno lo vamos a echar porque es una vergüenza”. Ayer aseguró, empero, que “las instituciones son más relevantes que los gestores”. Pero si se pone al frente de la entidad a una persona que cree que puede disponer de las reservas internacionales para gasto público, la institución dejará de cumplir su rol fundamental, que es preservar la estabilidad monetaria y controlar la inflación. Sánchez dijo además que “respetamos ese trabajo (de Velarde) y estamos en condiciones de conversar, dialogar, que se garantice la continuidad, la estabilidad macroeconómica y todas las competencias”. Dados los perfiles ideológicos que JPP evalúa para esa función, esa garantía de respeto a la autonomía de la entidad no parece estar garantizada. Minimizar la importancia del manejo del BCR es entrar no solo en el terreno de la ignorancia, sino dar una señal alarmante de cómo se pretende manejar la economía en los próximos años. Diego Macera, director del IPE, lo explicó con claridad en Perú21: “El BCR ha tenido un éxito sobresaliente. En todo el siglo XXI, los 26 años, hemos sido el país con moneda propia con la menor inflación en promedio anual de la región, con la menor volatilidad entre países comparables del tipo de cambio. Y al mismo tiempo, acumulando reservas internacionales por casi el 30% del PBI. El segundo puesto es de Brasil, que tiene la mitad. Por donde lo mires, debería ser bien simple evaluar que la labor del Banco Central ha sido sumamente exitosa”.