Una eventual alza del salario mínimo, como en cada elección presidencial, aparece en la discusión. Recientemente Roberto Sánchez, candidato a la presidencia por el partido Juntos por el Perú (JP), anunció que, de ganar el balotaje, una de sus medidas sería incrementar la remuneración mínima vital (RMV). En detalle, pasaría de S/ 1,130 a S/ 1,500. Gestión verificó si esta decisión ha sido contemplada en su plan de gobierno y, en efecto, se aborda, pero de manera genérica. En sentido opuesto, Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, la otra aspirante presidencial, no ha considerado el tema en su programa político. Sin embargo, sí respondió a las declaraciones de su contrincante: “Un aumento de la RMV lo puede lanzar cualquiera, pero el aplauso fácil no va a ser para nosotros una medida que vamos a utilizar para plantear una propuesta así. Esas medidas tendrán que ser tomadas en un balance entre los trabajadores y la micro y pequeña empresa. Esto va a depender del crecimiento y la productividad de ambos”. Paola del Carpio, coordinadora de investigación de Redes, resume claramente el tema: la RMV debería responder a criterios de incrementos en la productividad y temas inflacionarios. Bill Gee, profesor de Economía y Finanzas de ESAN University, coincide con este punto y asegura que la productividad promedio del peruano no es alta.