El año pasado, la producción de oro alcanzó las 109.7 toneladas métricas finas (TMF), un incremento de solo 0.09%, según información del Ministerio de Energía y Minas (Minem). Para este año, la situación continuó deteriorándose. Entre enero y marzo se acumula una producción de 24.8 TMF, una caída de 3.4% respecto al primer trimestre del año pasado. Los resultados de la producción muestran un contraste cada vez más marcado con respecto a las cifras oficiales del volumen de exportación de ese mismo metal, y cuya explicación, según los analistas, es –en parte– el aumento de la minería informal e ilegal. Según el Minem, el 2025 el país envió al exterior 209.0 toneladas de oro, volumen que resulta en 100.1 toneladas más o el doble de lo que produjo en ese mismo periodo anual (108.8 toneladas). Una situación similar también se había visto en el 2024. Hasta el primer bimestre, ese nivel de contraste entre lo producido y lo exportado se mantiene. Entre enero y febrero últimos se reportó una producción de 16.23 TMF de oro (-2.0%), pero las exportaciones registradas por el Minem acumularon 33.42 TMF (US$ 5,231 millones) en igual periodo, es decir un volumen que –como en los resultados anuales antes citados– sigue duplicando lo producido.