Entrevista a Lourdes Flores Nano. Hablemos de la derecha entonces. Antes de la primera vuelta fue bastante crítica del señor López Aliaga, básicamente por lo que ocurrió con Jerí y el encumbramiento del señor Balcázar. Dijo de él puntualmente: Ha demostrado que no es un hombre de Estado, no tiene visión real de la política. ¿Sigue creyendo eso? Creo que lo de Jerí fue un error, lo sigo creyendo. Esa decisión concreta. O sea, creo que podía haberse buscado la salida de Jerí, pero había que tener muy clara cuál era la alternativa. Y creo que ese momento para él ha significado el costo de los hechos futuros en la campaña. Yo lo comprendo perfectamente en su indignación, en la sensación que tiene de que ese pequeño puñado de votos que marcan la diferencia y que le impiden el pase a la segunda vuelta, pudieron haber estado en algunos de los muchos problemas que se han advertido y que no han sido suficientemente escudriñados. Esa ira, esa mortificación la comprendo. No necesariamente comprendo su beligerancia frente a todos. Creo que eso no lo ayuda. Creo que a veces ha mostrado ser una persona demasiado intemperante que, en aras de defender su verdad, en la que seguramente cree, enfrenta a todo el mundo. Y para el momento actual, entre las cosas que hay que pensar de esa reconstrucción de la que le estoy hablando, en cómo personificar esa centroderecha, un poco más serena, yo creo que López Aliaga con sus actitudes ha dejado de ser convocante. Ahora tiene una enorme responsabilidad, que yo creo que debe pasar por respirar hondo, por entender, como dice Churchill, que la política es el arte de tragar sapos, y por tender los puentes necesarios. (Edición domingo).