Si algo ha funcionado bien en el Perú, pese a la coyuntura y los constantes cambios presidenciales, es el comercio exterior. Por eso, el año pasado las exportaciones peruanas marcaron un récord y superaron los US$90,000 millones. Gran parte de ese resultado responde al acceso preferencial que tiene el país en el mundo, sobre todo en las principales economías, y esto gracias a los acuerdos comerciales que se han firmado a lo largo de los últimos 20 años. Pese a los buenos resultados, una amenaza ha aparecido para el sector. El candidato presidencial Roberto Sánchez, quien antes fue titular del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) y debería conocer el sistema, ha anunciado que, de llegar al gobierno, auditaría y revisaría los tratados de libre comercio (TLC) que tantos beneficios generan para el país. (Edición domingo).