Sin ningún ápice de arrepentimiento, Antauro Humala ratificó sentirse orgulloso de haber encabezado –junto con unos 160 reservistas– una violenta insurrección militar ocurrida el 1 de enero del 2005 en Andahuaylas, en la que fueron asesinados cuatro policías. En una entrevista con el programa “Hora punta”, de Bethel Radio, el líder etnocacerista –quien fue condenado a 19 años de prisión por el 'andahuaylazo'– fue consultado por si se arrepentía de algún episodio de su vida, a lo que respondió sin dudar: “Tendría que hacer un repaso en mi vida, pero de lo que estoy recontraorgulloso es del 'andahuaylazo' y del 'locumbazo'”. Con estas declaraciones, el exmilitar intentó justificar el levantamiento armado al señalar que tuvo como objetivo forzar la renuncia del entonces presidente constitucional Alejandro Toledo.