La crisis geopolítica en Medio Oriente golpea al sector aéreo internacional por su impacto en el precio del combustible y este mes, sostienen las aerolíneas, ya comienzan a sentirse los efectos. Ante los constantes cierres en el estrecho de Ormuz desde abril, la IATA ha advertido una escasez y encarecimiento del jet fuel, combustible que se usa en la aviación, lo que podría producir cancelaciones de vuelos. Al factor geopolítico se suma una falta de capacidad de refinación para el combustible de aviones. Ante este escenario, la IATA advirtió a Gestión que, a nivel global, las aerolíneas han implementado diversas medidas para mitigar la falta de combustible: “Algunas aerolíneas han aumentado las tarifas, añadido recargos por combustible o incrementado el coste de los servicios auxiliares. En algunos casos, ya hemos visto la suspensión de rutas que ya no son viables económicamente, la reducción temporal de vuelos, la retirada anticipada de aviones antiguos o el cierre de aeronaves en tierra”.