LA DEFORESTACIÓN INCONTENIBLE
12 de mayo de 2026

La disminución de las operaciones contra la minería ilegal en la Reserva Nacional de Tambopata (Madre de Dios), creada para proteger la flora y fauna de uno de los lugares de mayor biodiversidad en el mundo, ha permitido un incremento alarmante de la deforestación del lugar en los últimos meses. Imágenes satelitales captadas por Conservación Amazónica (ACCA) -y reveladas el domingo en la portada del diario El Comercio- revelan que, solo entre enero y febrero de este año, 69 hectáreas de bosque fueron deforestadas por los extractores ilegales de oro. Una cifra que aumenta a 500 si el período a considerar comprende también el segundo semestre del año pasado. El área destruida equivale a 100 estadios nacionales. Lo cierto es que la situación era ya mala hace una década o más, pero lo que ocurre ahora no tiene parangón. Las imágenes satelitales han mostrado también que principalmente en las zonas aledañas al río Malinowski -que marca uno de los límites de la Reserva Nacional- operan 183 balsas tipo tracas y dragas, utilizadas para remover y succionar grandes volúmenes de tierra con agua en busca del oro y causantes de una alta contaminación. Cerca de las infraestructuras mineras, se han identificado, además, 67 campamentos, lo que indica que actualmente habría no menos de 1.000 mineros ilegales deforestando el lugar. Tales campamentos, como se sabe, son adicionalmente habituales focos de trata de personas y violencia.