La presencia y el aporte de la minería en la economía peruana es indiscutible. Ello se refleja, por ejemplo, a nivel de exportaciones, donde concentró el 65% de los despachos. La primera etapa del ciclo minero es la exploración, donde se determinan las condiciones geológicas y económicas que puede tener un proyecto minero, explicó Patricia Vizcarra, gerente de Responsabilidad Social, Permisos y Propiedad Minera en BHP, en el XV Congreso Internacional de Prospectores y Exploradores (ProExplo 2026), organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP). En un contexto donde el mundo requiere de recursos, en medio de la transición energética, el Perú puede jugar un papel determinante como proveedor de los recursos que se necesitan a nivel internacional, apuntó. Adán Pino, presidente del ProExplo 2026, comentó a Día1 que hacia el 2050 la demanda mundial de cobre fino será de 37 millones de toneladas. Sin descubrimientos mineros, la producción puede caer a 17 millones. Para que el Perú se vuelva un actor principal para atender la creciente demanda, necesita realizar descubrimientos mineros ahora, lo que se traduciría en producción de minerales y metales hacia el 2040 y 2050. Sin embargo, como también ocurre en las actividades de explotación, la exploración enfrenta desafíos frente a la llamada tramitología.