A cuatro semanas de la segunda vuelta electoral, Juntos por el Perú (JP), el partido del candidato presidencial Roberto Sánchez, mantiene vigente como política internacional el distanciamiento del Perú de Estados Unidos y del predominio del dólar estadounidense, además de un acercamiento a países como Cuba, Venezuela y Nicaragua, cuestionados por denuncias vinculadas a vulneraciones de la democracia y los derechos humanos. Una revisión de El Comercio al plan de gobierno de JP –de 74 páginas– permitió identificar al menos tres propuestas alineadas con una política exterior crítica hacia los países de Occidente, el intervencionismo militar y la influencia tecnológica extranjera. Además, el documento plantea fortalecer vínculos con Rusia y China a través de los Brics, bloque político-económico considerado antiestadounidense. Asimismo, el plan evidencia una postura crítica hacia EE.UU., al que describe como una “potencia en decadencia” que ejerce control e influencia sobre países de América Latina.