EL PAÍS QUE FLOTABA
11 de mayo de 2026

El Perú se ganó en algún momento el apelativo de estrella de la región. Eran años en los que la pobreza se reducía a razón de –al menos– tres puntos porcentuales por año. La clase media crecía a paso rápido. La gran mayoría de indicadores de calidad de vida mejoraban a la par. El crecimiento del PBI no bajaba del 5% anual (con excepción de algún año de crisis financiera internacional). Era la década entre el 2004y2013. Este período extraordinario fue posible gracias a algunos ingredientes claves, como la estabilidad macroeconómica, excelentes precios de las exportaciones peruanas y volatilidad política moderada. Luego de la pandemia, el país tuvo la oportunidad de regresar a algo similar al período anterior, pero la desperdició con indolencia. Según recoge un informe publicado ayer en este Diario, en el quinquenio 2021–2026 muchos de los indicadores estructurales no solo no mejoraron, sino que involucionaron. Esto se dio a pesar de que los términos de intercambio –la relación de precios entre lo que se exporta y lo que se importa– están en el mejor momento histórico, y que las variables macroeconómicas fundamentales, como el tipo de cambio y la inflación, se mantuvieron en niveles aceptables para el contexto nacional e internacional.