El Ministerio de Energía y Minas (Minem) había ofrecido en el 2025 la construcción del Gasoducto Regional Cusco, que permitiría conectar el actual gasoducto, operado por Transportadora de Gas del Perú (TGP), con algunas ciudades de la región. La iniciativa, de US$ 1,000 millones, comprendía la construcción de una tubería de gas de 314 kilómetros desde el punto de captación KP-89 del sistema actual de transporte de gas por ductos, hasta las ciudades de Anta y Cusco, y un ramal de 47 kilómetros a la localidad de Quillabamba. Para complementar el plan, que permitiría masificar el gas en esa región del sur, el Minem ofrecía además la construcción de una planta de fraccionamiento de GLP en la localidad de Kepashiato, en La Convención, aprovechando los líquidos de gas natural que se extraen de Camisea. Gestión consultó con el gobernador regional del Cusco, Werner Salcedo, sobre la situación del proyecto, y el funcionario reveló que en junio próximo se espera que concluya la elaboración del estudio de perfil del futuro gasoducto.