Petroperú no logra salir del centro de la discusión. A finales del mes pasado, el entonces presidente de la petrolera estatal, Roger Arévalo, dio el anuncio: el Gobierno estaba en pleno diseño de un decreto de urgencia para un financiamiento de US$ 2,000 millones con garantías del Estado. Con ello, aseguró, se impediría la paralización de las refinerías de Talara (Piura) y Conchán (Lima).En este contexto, Gestión supo que se encargaría a Proinversión la estructuración del esquema de financiamiento por el monto mencionado.Es más, se conoció que la consigna es que una vez se autorice el préstamo con garantías, se gatillen en un primer momento US$ 500 millones para los pagos urgentes y, de cara al próximo Gobierno, se autorice el uso de lo restante.Hay que recordar que la petrolera tiene pasivos totales, que en buena cuenta son la suma de sus deudas y obligaciones financieras pendientes de pago con terceros, por US$ 7,871 millones al primer trimestre de este año, según su información financiera.