La empresa de ingeniería, construcción y concesiones de infraestructura y energía Aenza (antes Graña y Montero) cerró el primer trimestre con ventas consolidadas de US$ 111 millones, lo que representó una caída de 5.1% frente al mismo periodo del 2025.Pese a la caída en ventas, la compañía reportó un ebitda ajustado de US$ 48 millones, lo que implicó un avance de 4.3% y evidencia su capacidad para sostener márgenes en un trimestre exigente.Sin embargo, el dato que concentra la atención -y que explica buena parte de la confianza en su hoja de ruta- es el backlog (proyectos pendientes de ejecución). Al primer trimestre, este indicador ascendió a US$ 474 millones y, sumado a negocios recurrentes por US$ 884 millones, alcanza un total de US$ 1,359 millones, equivalente a 2.62 veces las ventas anuales.