LA MINERÍA MODERNA Y EL PRÓXIMO GOBIERNO
5 de mayo de 2026

Por Iván Arenas, especialista en minería e hidrocarburos.El capital vive en el riesgo pero muere en la incertidumbre. La minería es riesgo y quizás también aventura. A lomo de mula se han conquistado cerros y construido operaciones mineras ("el mineral sale del pecho humano", diría Neruda en "Oda al cobre"). En otra columna rendiremos tributo a esos hombres y mujeres. La minería moderna mira atenta lo que sucede en un país desorganizado que tiene -para poner un solo ejemplo- más de 100 millones de toneladas métricas de reservas probadas de cobre, una de las más grandes del planeta. La minería moderna mira atenta el desenlace rumbo a la segunda vuelta peruana.Incertidumbre. Semanas atrás el Estado envió un mensaje al mundo minero en clave de incertidumbre cuando canceló una autorización de explotación a la que será la operación Tía María en Arequipa. Días después se revirtió la decisión de anulación pero el golpe ya había sido dado: el Estado Peruano no otorga certidumbre para las inversiones mineras que son de plazos muy largos. Certidumbre y predictibilidad para que el capital tome el riesgo.La primera gran interrogante para la minería moderna (y para toda la minería en general) es si el nuevo gobierno que vendrá a partir de julio próximo va a continuar con la misma incertidumbre para las inversiones en un sector muy sensible o si será aún peor y le añade más inseguridad -del que ya hay- al capital minero. Por ejemplo, si el próximo Ejecutivo propone a las cámaras de diputados o senadores reformas contra el régimen de concesiones, liquidaría -en la práctica- toda posibilidad de confianza y seguridad en un país que tiene más de US$60 mil millones en proyecto, motor de reducción de pobreza y generación de clases medias provincianas.