Los bancos hoy gozan, en general, de una liquidez holgada, pero el entorno político incierto y externo los obliga a replantear y moderar algunas expectativas que se trazaron a inicios de año. La actividad de intermediación financiera, fuente principal de ingresos del sistema bancario, consistente en la captación de ahorros del público que luego se prestan a personas y empresas que necesitan fondos para gastar o invertir, empezó el año a mejor ritmo.Los créditos avanzaron en el verano a una tasa de crecimiento de 7%, superior a la del 6% observada el año pasado y tras estancarse en el 2024.Pero a inicios de este trimestre el panorama se enrareció por la prolongación de la guerra en el Medio Oriente que acentuó, con el alza del petróleo, presiones inflacionarias en todo el globo; y, posteriormente, por el proceso electoral que ha sumido en la incertidumbre al país.No era este el escenario base para la mayoría de analistas y empresas a finales del 2025. Y ante lo imprevisto, agentes económicos empiezan a reformular perspectivas. Por lo pronto, los bancos dejarán de relajar las condiciones crediticias a empresas, como lo hicieron entre enero y marzo, y en este segundo trimestre adoptarán una posición neutral, según una encuesta efectuada por el BCR a gerentes del sistema bancario entre el 1 y 20 de abril.