TANQUE VACÍO
29 de abril de 2026

El momento tenía que llegar. Literalmente se quedaron con la caja en cero. Roger Arévalo, actual presidente de Petroperú, nombrado por este gobierno, dijo ayer en el Congreso que la empresa estatal necesita ("para ayer") 2,000 millones de dólares para seguir operando.El funcionario dijo que en este momento la Refinería de Iquitos estaba paralizada por falta de combustible. Y anticipó que si no le transferían ese dinero las refinerías de Talara y de Conchán pronto correrían la misma suerte.Luego de sucesivas transferencias de dineros provenientes de las arcas del Estado -bajo distintas modalidades y eufemismos financieros- la petrolera, como se dice, tocó fondo.Durante la sesión de la Comisión de Presupuesto del Congreso, Arévalo, explicó que las deudas de Petroperú ascienden a 7,899 millones de dólares y que en los últimos cuatro años, había perdido 2,500 millones de dólares. Una crisis que, según manifestó, respondía al mayor financiamiento que se dio para la Refinería de Talara, que pasó de ser un proyecto de modernización, a una nueva infraestructura. O sea, le echó la culpa del desastre -muy campante él- a anteriores administraciones.