Atrás quedaron las iniciativas de reestructuración de Petroperú porque su presidente, Róger Arévalo, aceptó que la empresa está a un paso del cierre de sus operaciones por falta de capital de trabajo. Así, ayer, a su salida de la Comisión de Presupuesto señaló que la empresa necesita urgentemente US$ 2,000 millones para no paralizar las operaciones de las refinerías de Talara y Conchán, que se sumarían a la de Iquitos, que está inactiva.En los últimos cuatro años, Petroperú recibió unos S/ 18,400 millones en ayudas financieras y salvatajes, pero los responsables del manejo de la empresa, principalmente ligados a la administración de Dina Boluarte, hoy de José Balcázar, no está dando resultados.Arévalo precisó que el Gobierno evalúa medidas de emergencia para la empresa, pero descartó que "su pedido" es un financiamiento directo del Tesoro Público."No es un aporte del Estado, sino un financiamiento privado", precisó.