La escalada bélica asociada a Irán elevó la prima de riesgo energética. Entre marzo y abril últimos, se observó un salto abrupto del Brent por encima de US$ 110 por barril y máximos cercanos a US$ 120, acompañados de un aumento fuerte de la volatilidad. Anuncios posteriores de tregua generaron correcciones parciales, pero mantuvieron los niveles altos. Para el Perú, que importa combustibles y bienes intensivos en transporte, este canal importa por la presión directa sobre la inflación y costos logísticos; y por el deterioro potencial del saldo comercial no minero dada la mayor factura de importación.El cierre del estrecho de Ormuz evidencia con claridad el grado de exposición de la economía peruana a shocks geopolíticos externos, particularmente a través del canal energético.En un lapso inferior a tres semanas, el precio internacional del barril de petróleo se incrementó de US$ 69 a más de US$ 100, mientras que el precio del GLP aumentó en aproximadamente 50%.De acuerdo con estimaciones del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), para este año, en un escenario donde el precio del petróleo se mantiene por encima de los US$ 100 el barril, el Producto Bruto Interno (PBI) se desaceleraría a 2.7% (versus un estimado de 3.2% con un precio de US$ 75), ante un mayor deterioro de la demanda externa.