EL COBRE PUEDE CAMBIAR EL DESTINO DEL PERÚ
26 de abril de 2026

Por José Linares Gallo.El cobre ya es un insumo estratégico. La electrificación global, las redes eléctricas, los vehículos eléctricos y la infraestructura digital están elevando su demanda a niveles históricos. Todo apunta a que en la próxima década superará a la oferta. Esa brecha elevará los precios y abre una oportunidad que el Perú no puede desaprovechar.El Perú parte con una ventaja clara: concentra alrededor del 10% de las reservas mundiales y más de 40 mil millones de dólares en proyectos de cobre. A ello se suma una geología favorable, con yacimientos más jóvenes y de mayor calidad, que permiten producir con mayor eficiencia. En paralelo, Chile, el actual líder mundial, enfrenta un escenario distinto. Sus grandes minas están envejeciendo, lo que obliga a procesar más material para obtener la misma cantidad de cobre, elevando significativamente sus costos operativos y energéticos.Sin embargo, el verdadero punto de quiebre está en cómo producimos y qué tipo de producto exportamos. Hoy, tanto Perú como Chile siguen enviando una parte importante de su producción en forma de concentrado, un material que contiene apenas entre 25% y 30% de cobre fino. Ese insumo es luego procesado en el extranjero, principalmente en Asia, donde se captura el mayor valor agregado del proceso industrial.(Edición domingo).