El Perú tiene un presupuesto para financiar proyectos, servicios, sueldos, entre otras obligaciones, y cuando los ingresos no son suficientes, debe recurrir a préstamos o bonos, para lo cual se endeuda. Una de las ventajas de nuestro país es que mantiene una de las deudas públicas más bajas de la región, pero que lamentablemente ha aumentado en siete puntos porcentuales desde 2015.Si bien parte de este aumento responde a la crisis sanitaria que nos golpeó en 2020, también hay una responsabilidad por parte de quienes deberían pensar en mejorar las finanzas públicas.Para el exministro de Economía y Finanzas (MEF) David Tuesta, el aumento de la deuda responde al debilitamiento del sistema político, que ha llevado a aprobar medidas populistas que generan gasto público. Solo las propuestas aprobadas en marzo por el Congreso significarían un costo anual permanente de S/11,400 millones, según el Consejo Fiscal.(Edición domingo).