Interferencias al interior de Petroperú buscan bloquear la reestructuración en marcha y sostener el statu quo. Fuentes vinculadas al proceso señalan que Óscar Vera, exgerente general de la petrolera hasta octubre de 2025, ha retomado el control operativo de la estatal desde su rol como asesor del presidente del directorio, Roger Arévalo. Según estas versiones, Vera asiste diariamente a la empresa y toma decisiones como si aún estuviera al mando.Esta intervención ya tiene efectos concretos. De acuerdo con las fuentes, Vera impulsa cambios en la plana gerencial para desplazar a funcionarios que respaldaban la reestructuración de Petroperú y reemplazarlos por personas de su entorno. La lógica, advierten, no es técnica ni responde a los objetivos del proceso, sino a preservar esquemas de gestión previos que el propio decreto de urgencia buscaba corregir.El momento en que ocurren estos movimientos agrava su impacto. La reestructuración había logrado avances y reducido resistencias, mientras Proinversión continúa con la reorganización de activos y prevé subastar dos inmuebles en las próximas semanas.