La reorganización patrimonial de Petro-Perú se tambalea, no solo por la demora en su ejecución sino por la aparente escasa disposición de la empresa a cumplir ese mandato. Esto, a pesar de que el gobierno de José María Balcázar ha ratificado que no derogará el decreto de urgencia dispuesto para tal fin (D.U. 010-2025)."Se hablaba mucho de que se iba a suspender el decreto de urgencia, pero no", aseguró el presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo, a inicios de abril.La intención de la petrolera estatal, presidida por Roger Arévalo, parecería ser, sin embargo, la contraria. Así se desprende de las movidas efectuadas por la gerencia general -a cargo de Gustavo Villa- en tres áreas claves para el proceso de reorganización. Hablamos de las gerencias de recursos humanos, legal y de administración, cuyos responsables venían "trabajando estrechamente con Pro Inversión y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en la ejecución del D.U. 010-2025", relataron fuentes del sector.Todos ellos, indicaron las fuentes consultadas, fueron "enviados de vacaciones forzadas" la semana pasada. Sus cargos, según se desprende de una circular a la que este Diario tuvo acceso, vienen siendo ocupados por funcionarios de mando medio mediante la figura de encargatura temporal.