Los trabajadores en planilla recibirán este año una inyección sustancial de liquidez proveniente de las utilidades que distribuyen las empresas -sus empleadores-, aunque, a diferencia de otros años, las usarán con mayor prudencia.Estos recursos ingresan a las cuentas de haberes entre fines de marzo y mayo, por lo que, en esta oportunidad, confluyen con la etapa electoral, cuya primera vuelta aún no se dilucida y ha reavivado la incertidumbre entre los agentes económicos.La inquietud es palpable por lo reñido del conteo de votos, que enfrenta al candidato de derecha, Rafael López Aliaga, con Roberto Sánchez, que propugna una mayor intervención estatal en la economía.